Archivo de la categoría: Administración Pública

Entrevista a Iratxe Herrero Zarate

Buenos días Iratxe:

Quiero agradecerte que hayas tenido la amabilidad de tomarte un tiempo para responder a estas preguntas. Me hace mucha ilusión que puedas aparecer en este blog.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

P.: Me gustaría, para comenzar, que te presentaras a todas aquellas personas, seguro que serán muchas, que lean esta entrevista y no te conozcan todavía.

R.: Soy gerontocriminóloga, una actividad que me permite integrar y desarrollar profesionalmente mi vocación investigadora y formadora en dos ámbitos que me apasionan: gerontología y criminología. Como resultado de mi genética entusiasta, optimista y resiliente trabajo como profesional independiente, eso que se llama freelance. (www.gerontocriminologia.com)

P.: Desde tu experiencia como investigadora social y analista, ¿consideras que la necesidad de mejora y de cambio es realmente una necesidad sentida ó normativa por las organizaciones y las personas que las componen?

R.: Por mi experiencia, que esta necesidad de mejora sea sentida o normativa depende de la inquietud y sensibilidad que tengan hacia este tema las personas que forman esas organizaciones y, en estas cuestiones (inquietud, sensibilidad…) creo que influye notablemente la cultura (sociedad, valores…) a la que pertenecen; por lo tanto, no podría generalizar al respecto. Sin embargo, sí he observado en nuestro entorno cultural cercano una tendencia mayoritaria a identificar necesidades que no suele trascender a un nivel de acción, es decir, a un cambio real, consciente y voluntario para superar esa situación de necesidad.

P.: ¿Consideras que hay un sesgo ó un componente cultural en la aceptación y búsqueda del cambio y la mejora en España en relación con otras sociedades europeas?

R.: Efectivamente comparto esta idea, como ya he avanzado en la respuesta anterior. Comparando las sociedades europeas que conozco mejor, he observado que las “mediterráneas” vivimos más en una actitud de queja que de cambio proactivo hacia la mejora, mientras que “más al norte” hay una mayor tendencia a priorizar la eficiencia y a tomar medidas concretas en lugar de “hablar” sobre qué medidas habría que tomar.

P.: Como conocedora de la Administración pública, ¿crees que la mejora y la búsqueda de la eficiencia están reñidas con la titularidad de los servicios? ¿Está la administración pública española abierta al cambio por convicción o por necesidad?

R.: Para la primera pregunta, me remito a la idea que he mencionado antes de que las organizaciones son, en realidad, las personas que las componen; por lo tanto, yo creo que cuestiones como mejora y eficiencia no dependen de la titularidad de la organización sino de las inquietudes y valores de quienes las gestionan o lideran y, especialmente, de las culturas en las que se han socializado. 

En cuanto a la segunda pregunta, por mi experiencia, creo que en la mayoría de los casos no hay ni tan siquiera actitud de apertura al cambio, sino que la inercia administrativa es mantener el status quo y permanecer.

P.: En los últimos años no nos cansamos de oír y leer sobre la innovación, pero no es un concepto único ni compartido por todas las culturas y países. ¿Qué es para ti la innovación?

R.: Para mí, es hacer las cosas de un modo nuevo y diferente al tradicional pero no implica, necesariamente, que ese nuevo modo sea mejor que el tradicional. Por eso, soy bastante reacia a utilizar la palabra “innovación” como si fuera el elixir mágico para garantizar el progreso y la felicidad. Además, considero que se asocia excesivamente, por no decir únicamente, al aspecto tecnológico y que se excluye cualquier propuesta al respecto en campos donde la tecnología no esté presente: por ejemplo, la innovación social, pedagógica, etc. Por todo ello, yo prefiero emplear el término “mejora” porque creo que es el que garantiza implícitamente el “avance hacia algo mejor”.

P.: He podido leer que estás en proceso de crear una “nueva disciplina”, la gerontocriminología. Aprovechando esta oportunidad, a modo de exclusiva, ¿podrías explicar brevemente en qué consiste y en qué momento estás?

R.: La Gerontocriminología es un espacio común en el que la Gerontología y la Criminología se dan la mano para compartir su conocimiento en el análisis y prevención del delito en relación con las personas mayores: como víctimas y como delincuentes. Cuando me surgió la idea de este nuevo espacio me pareció muy útil el lema de “y-logika: conocer, decidir, mejorar” como enfoque para el proceso de análisis-prevención hacia el que oriento mi proyecto profesional. En este sentido, considero que el conocimiento de la realidad es el que nos permite decidir qué medidas tomar para prevenir el delito y mejorar, en relación con este ámbito, la calidad de vida de las personas mayores.

Muchas gracias Iratxe

Muchas gracias a tí por esta entrevista y, sobre todo, gracias y felicidades por tu lema, que me ha inspirado profesionalmente.

Anuncios

Entrevista a D. Juan José Laborda

Buenos días:

Lo primero, agradecerte enormemente que hayas tenido la amabilidad de tomarte un tiempo para responder a estas preguntas. Es un honor para mí que puedas aparecer en este blog.

Juanjo laborda

P.: Me gustaría, para comenzar, que te presentaras brevemente a todas aquellas personas, seguro que serán muchas, que lean esta entrevista.

R.: Estudié periodismo y después Historia Moderna y aunque me involucré en la política desde mis años universitarios, y en los años de la Transición ostenté puestos parlamentarios relevantes hasta el año 2008, siempre me he considerado historiador por mi manera de entender la vida.

P.: ¿Consideras que hay un sesgo ó un componente cultural en la aceptación y búsqueda del cambio y la mejora en España en relación con otras sociedades europeas?

R.: Nosotros los españoles hemos tenido, desde al menos el siglo XVIII, una aspiración como sociedad de cambio, y en gran medida queríamos cambiar para parecernos a los grandes países europeos, Francia, Gran Bretaña, y más tarde, Alemania; incluso hubo minorías que quisieron asemejarse a la Unión Soviética. Aunque sigue existiendo una nostalgia por no ser como los demás europeos, el complejo de inferioridad está remitiendo, especialmente entre los jóvenes que viajan y viven fuera. Ahora la búsqueda de cambio es muy similar a la existente en países europeos, y nuestra cultura, en ese aspecto, está a la hora de Europa, con todas las consecuencias; incluso con una cierta ventaja nuestra, pues la sociedad española es más europeísta y no está tan influenciada por la xenofobia, como Francia o Gran Bretaña.

P.: Como conocedor de la Administración pública, ¿crees que la mejora y la búsqueda de la eficiencia están reñidas con la titularidad de los servicios? ¿Está la administración pública española abierta al cambio por convicción o por necesidad? R.: En general, la administración española, aunque a veces lenta y algo antigua, puede compararse a los modelos europeos en eficiencia. A pesar de la crisis y de reducciones presupuestarias injustificables, España sigue teniendo una administración ejemplar en ámbitos muy importantes como la Sanidad Pública, la Agencia Tributaria, el sistema público de pensiones de la Seguridad Social, o las fuerzas de Orden Público. Incluso los maestros y profesores cumplen con su función, a pesar de las tensiones de un sistema educativo que cambia de legislación mucho más de lo deseable en un país políticamente estable. Como yo soy europeo continental, estimo que nosotros entendemos que las principales funciones y servicios públicos los debe prestar el Estado, de manera que los intentos de privatización se han saldado con ineficiencias varias, e incluso con prácticas corruptas, corrupción de la que está libre la mayoría de los funcionarios; en España, los ciudadanos no temen, por ejemplo, que los policías, los jueces, los recaudadores o los que autorizan los negocios y empresas, les puedan chantajear pidiéndoles dinero ilegal y corrupto.

P.: Como escritor, ¿Por qué crees que se publican tantos libros de autoayuda? ¿Queremos encontrar una “pastilla” antes que afrontar un verdadero cambio?

R.: Supongo que esa tendencia a publicar libros de autoayuda precede de las sociedades anglosajonas, que por su cultura protestante resuelven las crisis personales de manera más individual que en las sociedades culturalmente católicas.

P.: ¿Qué es para ti la innovación? ¿Es más un proceso ó una actitud? ¿Estamos, realmente, abiertos al cambio?

R.: Me parece que son tanto un proceso que una actitud. Yo creo que la mentalidad actual de la sociedad española está muy abierta a los cambios, culturales, técnicos o morales. Sin embargo, creo que falta perseverancia, y a veces se confunde cambios e innovaciones con modas y novedades.

P.: Como historiador, a pesar de toda la tecnología de la que disponemos, ¿crees que estamos condenado a que la historia se repita?

R.: La Historia no se repite nunca, y no está determinada. Podemos ir a mejor, y lo mismo ir a peor. Ya no estamos aislados de Europa como en una gran parte de la Edad Contemporánea, y ese factor nuevo es un motivo de esperanza y de seguridad. Pero todo depende de nosotros.

Muchas gracias Juanjo.

Foto: Diario de Burgos 2.013

 

 

 

 

¿Mejora y Administración Pública son antónimos?

mooc-innovacion-1

Alguien pudiera pensar que estos dos términos podrían ser antónimos y es que nunca ha tenido la administración pública buena fama.

suma arandaAl escribir esta pequeña reflexión a modo de introducción, me viene a la memoria una anécdota que me sucedió hace un par de años en Aranda de Duero. Estaba diseñando y madurando todavía el proyecto de y-logika, testando la metodología, con los primeros contactos, etc. y tuve la oportunidad de acudir a unas jornadas sobre emprendimiento que se realizaban. Recuerdo que el primer día debíamos de “salir al estrado” para presentar cada proyecto profesional, en qué consistía, en qué situación estaba, cuales estaban siendo las dificultades, etc. Durante mi presentación, manifiestamente mejorable todo hay que decirlo, manifesté las dificultades que me estaba encontrando en ese momento para presentar procesos de mejora en la administración pública. Al finalizar se me acercó una de las personas que estaban allí y me hizo una observación después de escucharme: “Tú no has trabajado nunca con la administración pública, verdad?”. Me hizo sonreír y después pensar sobre lo que había debajo de esa pregunta.

¿Nos gusta cambiar a las personas ó nos gusta “leer” cómo podríamos cambiar ó cómo cambian otros? Resulta curioso que hoy día diariamente vemos y oímos mensajes de cómo combatir el estrés: “tome esto, haga deporte, etc.” pero rara vez nos hacemos la pregunta esencial: ¿Por qué tengo yo que vivir con estrés? Pues algo así pasa con la mejora y las personas, y a veces nos olvidamos que la administración está compuesta de personas.

ec03-sistema-educativo-cambio

Tengo la suerte de poder transcribir ahora una pequeña entrevista que con la “excusa” de la mejora ha tenido a bien, y se lo agradezco enormemente, de responder D. Juan José Laborda:

El país de las maravillas

Tenemos la inmensa suerte de vivir en un país, que es de los pocos de Europa, donde se puede decir que no es necesario ningún tipo de cambio cultural, ni empresarial ni político. Somos muy eficientes, la gestión pública es inmejorable, todo funciona a las mil maravillas… de no ser por unos/as cuantos/as políticos/as y banqueros/as  corruptos/as seríamos la locomotora de Europa y la envidia del mundo. Ah, ¿pero es que no los somos ya? Seguramente cuando leemos esto alguién tenga la “osadía” de pensar que es un comentario sarcástico con el objetivo de provocar, pero puedo decir que es el resultado real de más de mil contactos con entidades públicas de este país en los últimos dos años.

crisis_inmobiliaria

Podemos caer en el error de pensar que en la situación socioeconómica (en la que pensamos que nos encontramos, pero que no es más que una fabulación), los poderes públicos, y las personas que los componen, hemos aprendido la lección, nos tenemos que poner las pilas porque ésta situación no puede volver a repetirse. Pero no, realmente vivimos en un país de las maravillas. Todo lo que nos cuentan de la crisis, del despilfarro, de la corrupción es mentira.

chiste-forges-reduccion-personal1

Siempre hemos pensado que no había dinero en las arcas públicas, eso tampoco es real, es sólo una ilusión. Basta con ver y pasear estos días por cualquiera de nuestros pueblos, ciudades y barrios para comprobar como se levantan aceras, se repintan farolas, se construyen jardines, se envía “información municipal” diaria a nuestros buzones, se asfaltan calles, se ponen flores, se realizan actos “culturales”, etc. Las administraciones públicas gozan de unas arcas a rebosar, por eso no debemos preocuparnos, no debemos de cambiar, no tenemos por qué. Los griegos sí, los portugueses, son unos despilfarradores y están un escalón por debajo pero aquí no pasa lo mismo, vamos sobrados:

  • Decenas de “polígonos industriales” desocupados pero urbanizados ya están por si acaso el día de mañana… Y todo va tan bien, que si el pueblo de al lado tiene uno, yo también necesito otro, eso es progreso.

puente-hierro-poligono

  • Lo mismo podemos hablar de aeropuertos peatonales, esto sí que es un invento nacional, aeropuertos provinciales imprescindibles para el desarrollo. De momento no sé usan pero ¿y si sí?

aeropuerto

  • Centenares de kilómetros de lineas de AVE peatonales, qué mejor sitio para dar un paseo! Qué necesidad de dar un paseo al borde del mar, por el monte, por el campo, pudiéndolo hacer por una linea férrea ó un aeropuerto, no hay comparación!

2.JPG

  • Decenas de ferias de muestras, centros de exposiciones y congresos infrautilizados o vacíos. Pero es que hay que tener! Si al año tengo un par de ferias resulta de todo punto imprescindible hacer una feria en la que se puedan hacer simultáneamente más de seis. De momento no sé usan pero ¿y si sí?

bec

  • Decenas de autopistas de peaje, semivacias. Pero y si el “día de mañana” se usan, además no es necesario hacer diagnósticos de necesidades porque ya sabemos que: De momento no sé usan pero ¿y si sí?

autopista

  • Miles de edificios oficinas vacías pero es necesario hacer viveros de empresas para los/as emprendedores/as, el municipio “necesita” esos locales. Es cierto que al lado hay un edificio de “propiedad pública también” semivacío pero es que es de otra entidad y no es posible compartirlo. Eso lo harían los noruegos ó los suecos que son más “agarraos” que nosotros y así les va…

oficina

  • Para qué se necesitan hacer diagnósticos de necesidades en base a las cuales se diseñen unas respuestas si ya sabemos cuales son los problemas de manera instintiva, en eso nos diferenciamos de los nórdicos. Vale, de momento no sé usan pero ¿y si sí?

Sí-se-Puede

farolas, se adecentan

¿Estamos preparados/as para el cambio?

Businessman Gears Stopwatch

¿Es sostenible un país que trabaja más que los de su entorno europeo pero produce mucho menos; que capta poquísimos talentos extranjeros y expulsa a decenas de miles de sus jóvenes bien formados?

España tiene una jornada laboral larga, poco fructífera y mal pagada y es uno de los países que menos duerme de Europa, con uno de los mayores niveles de estrés femenino y el que posee la mayor tasa de abandono escolar temprano. Su natalidad está entre las más bajas y su población es de las más envejecidas. ¿No resulta una combinación socialmente endiablada?

La idea tópica de que España es “buena para vivir y mala para trabajar” vuelve a ganar enteros con la crisis, al tiempo que nuestras empresas siguen tirando masivamente de la vieja receta “trabajar más con menos” para poder mantenerse competitivas.

La media de horas anuales trabajadas ha bajado hasta situarse en las 1.699, prácticamente en el promedio de los países de la OCDE, pero muy por encima de las 1.362 de Alemania y las 1.489 de Francia. Y es que, en las economías más avanzadas, la productividad viene de la mano de una jornada laboral mucho más corta que las de los países menos desarrollados y productivos. “Trabajar mejor para trabajar menos”, esa podría ser la divisa.

“Urge cambiar los horarios de la jornada laboral”, clama desde hace más de 10 años Ignacio Buqueras, presidente de la Comisión para la Racionalización de los Horarios Laborales (Arhoe).

reloj_XL--478x270

La encuesta de 2012 de la consultora global Reputation Institute muestra que los ciudadanos de los países del G-8 (los ocho más ricos del planeta) recomiendan vivir en España con el mismo énfasis —10 puntos por encima de la media— con el que desaconsejan invertir o comprar bienes de calidad en el país.

Aunque la imagen del “país de la siesta” solo pervive en el imaginario de quienes ignoran todo de nuestra realidad, no hay forma de sacudirse el estereotipo de esa pretendida incompetencia. La pregunta es cuánto hay de fundamento en ese prejuicio.

“El tópico responde más o menos a la realidad. Pese a la crisis, este es un país estupendo para vivir: el clima, la comida, la sanidad y educación públicas, la comunicación entre la gente…

Aquí, no te mueres en la calle o a la puerta de un hospital como en EE UU por no tener seguro médico, pero, admitámoslo, se trabaja mal, no acabamos de ser profesionales de verdad. Lo compruebas en el taxi, en el trato al público, en el funcionario, en el ingeniero aeroespacial, en casi todos los oficios”, afirma una investigadora que ha pasado casi toda su vida trabajando fuera de España y conoce países muy diversos. El suyo es un diagnóstico destemplado. “En el trabajo no se separa lo personal de lo profesional, lo que da lugar a falsas lealtades y conflictos; tampoco se trabaja por objetivos, sino por cumplir y que te vean cumplir un horario laboral mastodóntico, disparatado con dos o más horas para comer. Por mediocres que sean, los jefes acostumbran a ser dios y no necesitan dar explicaciones. Solo aquí he oído eso de: ‘Se hace por mis cojones’. No se educa en el esfuerzo y la excelencia y todo el mundo es bilingüe hasta que tiene que demostrarlo. Seguimos en la cultura del pelotazo, la picaresca, los enchufes y la telebasura, que también influye en la manera colectiva de ver cómo ganarse la vida”.

resistencia cambio

La consultora Reputation Institute recomendaba en 2012 vivir en España tanto como no invertir ahí

Fiado igualmente por su experiencia en el extranjero, Ramón Castresana, director de Recursos Humanos de Iberdrola, discrepa, sin embargo, de esa supuesta falta de profesionalidad. “Puedo dar fe de que los profesionales que salen fuera tienen muy buena formación técnica y una capacidad de adaptación extraordinaria, superior a la de los anglosajones”, enfatiza.

Puestos a comparar, el presidente de la Cámara de Comercio de EE UU, Jaime Malet, apunta que en nuestro país hay más nepotismo y menos meritocracia, mucho más absentismo laboral y muchos menos incentivos a la producción, además de muy escaso reconocimiento del talento. “La productividad aumentaría si se racionalizaran los horarios. La gente duerme poco y no tiene otra vida después del trabajo. Hay que ir a la jornada continua, reducir el tiempo de la comida, prohibir que haya partidos de fútbol tan tarde, adelantar los informativos, las películas, el prime time [horario de máxima audiencia] en la televisión”, sostiene.

typical spanish

Según Javier Noya, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense, los indicadores más significativos son el informe estadístico de 2013 de la OCDE que nos sitúa en el puesto 13º de productividad sobre un total de 30 países —al mismo nivel que Grecia e Italia—, y el estudio del BBVA que coloca a España a la cabeza de todo lo relativo a la sociabilidad: el número de amigos que declaramos, el tiempo de estancia en las calles y el consumo en los bares. Es un dato que considerar porque los españoles son también los que más contactan con los amigos y la familia en las redes sociales. “En Alemania, una reunión profesional puede durar media hora o una hora máximo, mientras que aquí nos vamos a las dos horas porque hablamos del fútbol, el tiempo, la familia…”.

Admitido que en nuestro país no es extraño que se mate parte del tiempo laboral chateando, respondiendo a correos electrónicos personales, tomando café y charlando de asuntos ajenos al trabajo —comportamientos que resultan escandalosos en otras latitudes—, la pregunta es si habría que sacrificar completamente esa sociabilidad o buscar un equilibrio. ¿Acaso el amor por el trabajo no es en sí mismo antidepresivo y el salario total no debería ser la suma del salario monetario y el salario emocional?

te-funcionario

Se supone que, como apunta Toni Ferrer, secretario de Acción Sindical de UGT, el ambiente y el grado de satisfacción en el trabajo tienen un efecto benéfico en la productividad, de la misma manera que la mala organización, el abuso de horas extra y las excesivas interrupciones repercuten negativamente. Un estudio de la consultora multinacional Regus asigna a España un índice de conciliación entre la vida laboral y personal de 97 puntos, contra una media global de 120, y establece que solo el 33% de los españoles considera satisfactorio el tiempo que dedica a su familia, frente al 60% de media mundial.

“Buenas noches. Me encuentra cenando y disfrutando de mi velada nocturna, pero, dígame”. Jos Collin responde al teléfono en Lieja (Bélgica) a las 19.40 de un miércoles. Es un creador de empresas, padre de seis hijos, que vivió 14 años en España. “Los españoles tendéis a pensar que vuestros horarios se derivan del clima, de la cultura, del Mediterráneo, pero no; los horarios españoles solo existen en España. ¿Sabe por qué los partidos de la Champions empiezan a las 20.45? Porque en el resto de Europa, la gente ha salido de trabajar a las 18.00 o antes, ha hecho sus compras, ha ido a casa, ha estado con su familia, ha preparado la cena, ha cenado, ha acostado a los niños, ha recogido la casa y sobre esa hora se dispone a ver la película de la tele o el partido de la Champions. Cuando el árbitro pita el final, la gente se acuesta”. Por lo mismo, cuando los directivos españoles vuelven de comer, no antes de las 16.00, y llaman a sus colegas europeos —el 65% de las exportaciones españolas van a países de la UE—, lo normal es que los encuentren a punto de recoger su mesa de despacho.

Además de predicar el reparto de los tres tercios: ocho horas para dormir, ocho para el trabajo, ocho para el ocio, Collins defiende, como otros estudiosos, que España, Francia y Bélgica retrasen los relojes una hora para adecuarlos al horario solar del meridiano de Greenwich que les corresponde por su ubicación. “Sufría tanto con vuestros horarios que me puse a investigar y descubrí que si no seguís el de Greenwich como Reino Unido y Portugal es porque Franco decidió en 1942 pasarse al huso horario de la Alemania nazi y porque como muchos españoles necesitaban el pluriempleo para sobrevivir venía bien hacer dos jornadas, una de mañana y otra de tarde”.

Al cambio de huso horario que estudian sendas comisiones del Congreso y del Parlamento catalán se oponen las autoridades canarias que no quieren renunciar a la coletilla obligada de “una hora menos en Canarias” por la publicidad permanente que conlleva.

“El español duerme 53 minutos menos que la media europea y eso repercute en la productividad y la siniestralidad. Tampoco nuestros niños duermen lo necesario. En lugar de buscar la excelencia y la eficiencia en el trabajo, aplicamos una cultura presentista y tercermundista”, indica Ignacio Buqueras. La presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso, Carmen Quintanilla, cree llegado el momento de abrir un gran debate nacional. “No puede ser”, dice, “que la mujer española tenga que optar entre ser madre o tener carrera profesional”.

espanoles-duermen-menos-europeos2--644x362

Javier Noya está convencido de la ecuación: “A igual jornada intensiva, igual productividad”. Mientras que Toni Ferrer pone el acento en la organización del trabajo, la tecnología, la formación y la inversión del capital. Es un hecho que las factorías españolas de la automoción, sujetas como el resto de las fábricas de las multinacionales a cadenas de montaje, niveles de formación y tecnología similares, se encuentran entre las más productivas de Europa. “Aquí se trabajan más horas y a más ritmo que en la gran mayoría del resto de los países”, indica un cualificado profesional del sector.

Observa Margareta Hauschild, directora del Goethe Institut en España. “A diferencia de Alemania, donde el trabajo es para muchos un espacio vital de realización y satisfacción personal, en España pocos aspiran a trabajar por gusto. Tanto en mi ámbito privado como público, constato que se trabaja bien, pero encuentro a mucha gente ansiosa por tener la seguridad del funcionario. Y, luego, pese al elevado fracaso escolar y al paro juvenil, todos quieren que sus hijos vayan a la Universidad. La formación profesional y el trabajo manual están aquí muy poco reconocidos. Detecto también fuerte resistencia a las reformas y una actitud negativa respecto al empleador, aunque los trabajadores tienen aquí más derechos que en Alemania, Escandinavia o EE UU”, afirma Margareta Hauschild.

goethe institut

“Veo a los españoles tan productivos como los alemanes, aunque con una noción del trabajo diferente”, observa Margareta Hauschild, directora del Goethe Institut en España. “A diferencia de Alemania, donde el trabajo es para muchos un espacio vital de realización y satisfacción personal, en España pocos aspiran a trabajar por gusto. Tanto en mi ámbito privado como público, constato que se trabaja bien, pero encuentro a mucha gente ansiosa por tener la seguridad del funcionario. Y, luego, pese al elevado fracaso escolar y al paro juvenil, todos quieren que sus hijos vayan a la Universidad. La formación profesional y el trabajo manual están aquí muy poco reconocidos. Detecto también fuerte resistencia a las reformas y una actitud negativa respecto al empleador, aunque los trabajadores tienen aquí más derechos que en Alemania, Escandinavia o EE UU”, afirma Margareta Hauschild.

“Hace 10 años que en Iberdrola instauramos la jornada continua, las ayudas a la maternidad y la flexibilidad de horarios de entrada y salida para facilitar que los padres lleven y recojan a sus hijos del colegio. Hemos mejorado nuestra productividad en más de 500.000 horas anuales, reducido los accidentes laborales el 15% y el absentismo un 20%. Como la mayoría de la gente hace el turno de 7.15 a 15.30, se piden muchos menos permisos para ir al médico o a la tutoría del colegio”, constata Ramón Castresana.

iberdrola

Los empleados de la cervecera Damm tienen desde hace tres meses una jornada flexible que les da un margen de hora y media en la entrada y la salida, así como 30 minutos para comer dentro de la empresa un plato por dos o tres euros o un menú completo por seis. “Funciona”, exclama Marcial Navarro, director de los Servicios Corporativos del grupo. “Cuesta modificar los hábitos en una empresa de 135 años de historia, pero funciona. La gente, sobre todo las mujeres, vienen a trabajar con otra cara, con alegría. Los viernes se sale a las tres de la tarde y tenemos una hora a la semana para asuntos propios. ¡Por una vez, desde la dirección hemos hecho una propuesta beneficiosa para los trabajadores!”.

cerveza damm

Una prueba piloto llevada a cabo a iniciativa de la Generalitat en 33 empresas ya mostró hace cuatro años las ventajas de implantar medidas ajustadas a las necesidades de las empresas y sus trabajadores. Entre el 73% y el 88% de los directivos reconoció haber mejorado en la gestión del tiempo, la productividad, el ambiente, el absentismo y el estrés.

generalitat

Y fuera de la industria, la experiencia de Gaes, la multinacional española de la corrección auditiva, ha mostrado que se puede reducir en hora y media un horario de cierre que se disparaba hasta las nueve de la noche. “También el teletrabajo se ha revelado un acierto. Invertimos mucho en la formación técnica y comercial de nuestros empleados y estamos obteniendo una fidelidad y compromiso muy alto”, subraya Manuel Giménez, director de Personal y Organización de Gaes.

gaes

Pero en un país turístico, como España, las dificultades mayores se sitúan en la hostelería y el comercio convencional, forzados a prolongar sus horarios por encima de la ya larga jornada laboral y a competir con el “siempre abierto” de las grandes superficies y con una emigración que hace vida en sus negocios. Doblar los turnos podría ser una solución para romper esos horarios opresivos, aunque muchos autónomos se muestran todavía reticentes.

turismo españa

Todo eso deberán analizar las comisiones del Congreso y del Parlamento catalán encargadas de racionalizar los horarios. La comisión catalana se encargará de analizar los convenios colectivos de 200 empresas. El año que viene, el propio Parlamento se someterá a una prueba piloto con horarios de conciliación laboral.

Jordi Sevilla, el ministro que introdujo el plan Concilia en la Administración Pública —un hito en la aplicación flexible del horario intensivo—, puede ilustrarlos sobre las resistencias que encontrarán. “No logramos arrastrar a la empresa privada y hubo funcionarios, varones, que me interpelaban en los pasillos: ‘Ministro, ¿y qué voy a hacer yo en casa a las seis de la tarde?’. Vete al gimnasio, aprende un idioma, haz amistades”, les contestaba. “Seguimos teniendo una organización del trabajo pensada por hombres para hombres y obviamos que la mujer se ha incorporado al mundo del trabajo. Eso incide en la baja natalidad y el envejecimiento de la población. Ninguna de las tres mujeres a las que propuse dirigir el plan Concilia pudo aceptar”, indica Jordi Sevilla. A su juicio, los intentos de racionalizar los horarios televisivos no funcionaron “por los intereses económicos en juego”.

concilia

Dada la necesidad de ordenar a la vez el máximo de piezas del puzle de los horarios colectivos —cada movimiento repercute en el conjunto—, no faltan quienes creen que el Gobierno debería intervenir con autoridad. “Hay miedo al cambio, muchas veces perseguimos objetivos que solo más tarde descubrimos que eran inadecuados, pero España no será sostenible si no genera trabajo suficientemente bien remunerado como para que la gente pueda vivir y tener hijos”, apunta Nuria Chinchilla, profesora de la Escuela de Negocios IESE. La doctora en Psicología Social Sara Berbel cree que “ocurrirá como con el tabaco, que parecía imposible que pudiera ser regulado y ahora ha quedado resuelto”.

España no puede permitirse ignorar un problema de semejante calado, pero parece claro que la palanca del cambio serán las mujeres, víctimas mayores del muy particular horario español.

Fuente: El País, 14/12/2014

¿Por qué nuestros alumnos no saben resolver problemas?

No te vayas a Finlandia

Escribo este artículo para plantear una pregunta que, si fuera tan sencilla de responder, no tendría caso hacérsela.

Como docentes, planteamos problemas de forma cotidiana  a los alumnos, en cualquier materia. Sin lugar a dudas el área donde ésto se da de forma palmaria son las matemáticas. La cuestión es la siguiente: ¿que hace que los alumnos -como sostienenen muchos docentes-  no sepan leer los problemas? ¿No será más bien que los docentes o los editorialistas no sabemos escribir los problemas?

Voy a explicarme:

Un padre le compra dos pares de zapatos a sus hijos por valor de 186€. Paga una entrada de 46€ y el resto lo paga en 6 plazos. ¿Cuánto paga en cada plazo?

Un alumno en su sano juicio se preguntará.

  • ¿Qué zapatería es esa?
  • ¿Quién es ese padre que se gasta semejante cantidad de dinero en dos pares de zapatos? ¡Si ni siquiera son unas…

Ver la entrada original 498 palabras más